Editorial EM 4

Un periódico de los trabajadores, un periódico para la revolución.

El "En Marcha" inicia una nueva época.

Lunes 10 de septiembre de 2007


A pesar de las apariencias de bienestar y gran desarrollo social, el panorama social se muestra bastante duro para los trabajadores y las masas populares. Sólo hay que ver cómo se incrementan las contradicciones de este sistema, el capitalismo, que enriquece cada vez más a un grupo minoritario de gente, al tiempo que no para de generar guerras, miseria y dolor por todas partes, a todos los pueblos y países. Y aquí mismo, en el “próspero mundo desarrollado”, provoca constantemente incertidumbre ante el futuro, produce injusticias de toda suerte, alimenta la soledad y el individualismo de las gentes, crea inestabilidad e inseguridad en el trabajo, deja a cada vez más gente literalmente en la calle, exprime al pueblo hasta obligarlo a dedicar la mayor parte de los ajustados salarios a salir adelante con lo elemental, recorta los derechos políticos y democráticos, aumenta la represión contra los obreros y cualquiera que se movilice por sus derechos…, todo ello producto del desenfrenado modo de vida basado en el beneficio de unos pocos a costa de la riqueza que produce la gran mayoría, que somos los trabajadores.

Hemos vivido y seguimos viviendo tiempos duros. Tras los grandes logros históricos que los trabajadores y los pueblos de todo el mundo alcanzaron con sus luchas el pasado siglo, a partir especialmente del triunfo de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia, del que ahora se cumplen precisamente 90 años, la derrota histórica de la clase obrera a escala internacional ha dejado a todos, durante mucho tiempo, confusos y perdidos.

El capitalismo de nuestra época, el imperialismo, ha aprovechado el momento para crecerse y doblar su ofensiva, aumentando sus ganancias a costa de más dolor, más sangre y más explotación en todo el mundo. Pero, mal que les pese a empresarios y banqueros, a monopolios y gobiernos burgueses, a ricos y oligarcas, eso es algo pasajero. La polvareda de la “caída del muro” se está disipando y los trabajadores, las masas y sus organizaciones están por todas partes empezando a mirar atrás, para entender qué pasó, y a mirar adelante, para seguir avanzando, ahora llenando la mochila poco a poco con las lecciones aprendidas y nuevos y renovados bríos. De hecho, durante este periodo de gran repliegue en el que, no obstante, aún nos encontramos, han continuado las honrosas y valientes muestras de resistencia y de lucha. Y van a más. Porque el capital crea cada vez más problemas, pero tiene cada vez menos soluciones. En todas partes florecen importantes experiencias de lucha y de organización que señalan importantes primeros pasos de un nuevo periodo de ofensiva obrera y popular revolucionaria por todos los países del mundo, que acabará enviando al cajón de los recuerdos a esa máquina del terror que es el sistema capitalista. Son experiencias grandes o pequeñas, originales o viejas, que se enfrentan a problemas antiguos o nuevos, que adoptan unas u otras formas, pero que son los calambrazos de vida de unas clases explotadas que, lo parezca o no, siguen negándose a callar y a obedecer sin más, a hipotecar su futuro y el de sus hijos. Estos brotes de vitalidad social, en este mundo que parece abocado al caos sin remedio, son importantes mechas de esperanza.

Claro que resultan insuficientes en su espontaneidad y su dispersión. Hay que desarrollar la resistencia y la lucha. Pero, sobre esto, hay que generar futuro, crear perspectiva. Hace falta organización, unidad. Ahí estará la fuerza de los trabajadores. Las experiencias vividas muestran con creces que la clase obrera puede coger las riendas de la sociedad. Nadie dijo que sería fácil. Nadie planteó que no habría derrotas ni retrocesos. La burguesía misma tardó siglos en imponerse. La clase obrera en todo el mundo lo acabará haciendo también.

Este número 4 de En Marcha marca una nueva e importante etapa en el desarrollo y las perspectivas de Unión Proletaria y confiamos en que lo sea del conjunto de los trabajadores. Nace como símbolo y muestra del resultado de un proceso de análisis y debate de nuestra trayectoria política, un proceso de rectificación de los errores cometidos, un proceso de aplicación consecuente de las enseñanzas de la experiencia revolucionaria de la clase obrera y de las masas explotadas de todo el mundo, de implicación en las luchas de los trabajadores y del pueblo, para hacernos todos uno, para sumar fuerzas, para ayudar en el crecimiento de la unidad y la organización de la clase obrera, para avanzar en la construcción de la vanguardia revolucionaria de ésta, el Partido Comunista, desde la práctica y su relación dialéctica con la teoría, desde la lucha y sus enseñanzas.

Y nace con la esperanza de que este periódico que tienes entre tus manos, lector/a, llegue a reflejar de verdad tus anhelos y los de todos los trabajadores de este país, como los del mundo entero, de ser dueños reales de su destino, de ser protagonistas de su futuro, de nuestro futuro. Nace, en fin, con la voluntad de que, más allá de ser portavoz de Unión Proletaria, se convierta en el eje articulador de esa voluntad colectiva de transformación social obrera y popular, en el instrumento sobre el que gire la construcción de ese estado avanzado de la organización consciente y revolucionaria que es el Partido de la clase obrera.

Ese es el resultado de nuestra reciente V Conferencia, por la que ofrecemos a nuestra clase la aportación de aquellos medios que, modestamente, creemos que son fundamentales para la organización y la construcción de la unidad obrera y popular y para la reconstitución bolchevique de su máximo instrumento, el Partido Comunista. Hablamos de la organización, del Programa político del proletariado y de la prensa obrera y popular. Por eso, hemos resuelto necesario impulsar, por una parte, un periodo de desarrollo y fortalecimiento de la organización, para que la lucha que entendemos más consecuente por estos objetivos, en la perspectiva revolucionaria proletaria, se haga realidad, desde la práctica de la lucha de la clase obrera y su elevación consciente hacia el socialismo y el comunismo. Pero la organización de la clase y del pueblo debe articularse en torno a un Programa. Ese será el que recoja de verdad, bajo la forma de reivindicaciones políticas y económicas, las necesidades inmediatas y futuras, democráticas y revolucionarias de los trabajadores.

Nuestra V Conferencia ha aprobado la primera aportación de Unión Proletaria al que deberá ser el Programa revolucionario de la clase obrera española en un futuro. De este documento, que editamos completo de forma separada, iremos también dando cuenta de diversas maneras en el En Marcha y otras publicaciones o medios. Este programa crecerá con la experiencia de la lucha obrera y popular, al calor de su práctica, de sus aportaciones, de la lucha política e ideológica. Y confi amos en que, unida a las aportaciones de los demás proletarios conscientes, en el proceso de construcción del Partido de la clase obrera, nuestra propuesta se convierta en el Programa de la clase obrera, en su programa para la revolución socialista. Finalmente, hace falta un periódico, el periódico de los trabajadores. Y queremos conseguir que éste lo llegue a ser de verdad.

Tras aquella etapa en que anduvimos inmersos en la ceguera del idealismo sectario, surgió nuestro En Marcha como expresión de una fuerza que se abre paso hacia la conquista de los objetivos obreros y como portavoz de esa batalla política e ideológica. Ahora, tras una pequeña etapa en que hemos tenido que concretar estas líneas y dar forma a nuestros pasos prácticos y políticos, más unidos a nuestra clase, alcanza nuestro periódico el momento en que debe empezar a convertirse en el vínculo real y efectivo de los elementos de vanguardia con los trabajadores, en el yunque en el que vayamos dando forma a la organización revolucionaria de la clase obrera española. Propagandista, agitador y organizador colectivo, como nos enseña la experiencia de Lenin y los bolcheviques. Ese es el papel que ha de jugar el En Marcha, el de ser un periódico donde participen y se involucren los obreros y las masas populares, que difunda sus luchas y que ayude a conducir éstas por el camino revolucionario. Y todo ello desde un fi rme criterio de clase, defensor de la independencia política del proletariado, que sea riguroso en la explicación del Marxismo-Leninismo, como teoría y guía científica de la clase obrera.

Lo hará enarbolando orgulloso la lucha histórica del proletariado, de los pueblos y del movimiento comunista internacional. Defenderá el periodo histórico de ofensiva del socialismo -encabezado por los bolcheviques soviéticos hasta su derrota en el XX Congreso del PCUS-, aprendiendo de sus lecciones, aciertos y errores. Y apoyará, asimismo, al socialismo y al conjunto del movimiento revolucionario que, desde entonces, resiste al imperialismo en un contexto de retroceso generalizado del movimiento obrero. Se abrirá camino a través de una intransigente batalla contra el oportunismo derechista y reformista y contra el “izquierdismo” aventurero, sectario e idealista, sobre la base de la más amplia y sólida lucha por la consecuente y efectiva unidad de los comunistas, de la clase obrera y de las masas populares. De ahora en adelante, nos espera mucho trabajo.

Esperamos contar con vuestra colaboración, en forma de críticas, aportaciones, ideas, participación y apoyo. En Marcha quiere ser vuestro, de los trabajadores. Hagámoslo así. Salud y adelante. El futuro viste proletario.


Apartado de correos 51498. 28080, Madrid.

Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Mapa del sitio | Area de gestión | SPIP