El pueblo puertorriqueño se prepara para una lucha histórica

Extraído de Abayarde Rojo

Sábado 23 de octubre de 2010


Wall Street y sus secuaces locales pretenden convertir nuestro país en una roca destrozada ecológicamente, pero con gran capacidad de producir altas rentas por medio del nuevo esquema de explotación que han "ideado" para nosotros: las Alianzas Público Privadas (APP) y el Gasoducto de la Muerte. Y es que los esquemas que nos había impuesto el imperialismo estadounidense, con sede en Wall Street, se han agotado. Los bonistas ya no quieren prestarle más dinero al gobierno colonial para pagar deudas viejas. Quieren dinero "fresco".

Por cerca de cinco años consecutivos los bonos del gobierno de Puerto Rico han sido degradados a la categoría de chatarra. En el caso de los bonos del gobierno de Puerto Rico, por su calificación, los inversionistas exigen su repago al 24% de interés. Este nuevo esquema se puede agrupar en tres componentes:

1. Explotación de la infraestructura existente.

2. Desmonte y construcción de nueva infraestructura.

3. Construcción del Gasoducto de la Muerte.

Con grandes sacrificios de los contribuyentes, los gobiernos coloniales les construyeron a las industrias extranjeras unas enormes vías de transporte que les conectaran a los capitalistas sus fábricas en los municipios más pobres y remotos (donde residía la fuerza de trabajo más desesperada y desorganizada) con los puertos en el norte y sur de la Isla. Con el tiempo, esos expresos se convirtieron en las vías de transporte de miles de familias, que depositaban sus peajes cientos de millones de dólares al año. Los expresos PR52 y PR22 son verdaderas maquinitas de hacer dinero.

Wall Street quiere que el gobernador Luis Fortuño les venda esas maquinitas de hacer dinero a inversionistas privados para que sean ellos quienes cobren los peajes. Con el dinero que se reciba de la venta por liquidación de estas propiedades del Pueblo, según el plan, el Gobierno les saldaría a los bonistas lo que se les debe en bonos relacionados con la construcción del Tren Urbano. Esa deuda tiene nerviosos a los bonistas, porque parece ser impagable.

El verdadero negocio para los bonistas está en el jugoso mercado que ellos quieren reactivar para sus bonos: la construcción de nuevas carreteras. Ahora tienen sus colmillos listos para impulsar la extensión de la PR22 desde Hatillo hasta Aguadilla. El negocio: existen unas maquinitas de hacer dinero, que requieren algún mantenimiento, pero que, bien operadas, imponiendo unos eficientes sistemas electrónicos de cobro, y con algunos ajustes (hacia arriba) en el precio de los peajes, pueden generar entre $250 y $300 millones de dólares al año.

¿Quiénes están salivando por nuestras autopistas?

Los ocho consorcios que aspiran a apoderarse de los peajes de la PR22 se pueden agrupar en dos categorías:

La primera se distingue por estar encabezada por uno de los cuatro principales bancos de inversión de Wall Street, tres de los cuales se presentan emparejados con una empresa española de experiencia técnica en el negocio de construir y operar con lucro puentes y autopistas en varios puntos del planeta.

El interés de los bancos de Wall Street en el mercado de la explotación financiera de infraestructuras es un fenómeno reciente.

El primer grupo de los ocho consorcios que aspiran a apoderarse de los de peajes de la PR22 son:

Morgan Stanley Infrastructure, Inc., en pareja con OHL Concesiones

Morgan Stanley es uno de los bancos que más penalidades ha recibido en Estados Unidos por flagrantes violaciones a las leyes que regulan la actividad financiera. OHL Concesiones es una empresa española que se especializa en la construcción, manejo y explotación financiera de infraestructura, como autopistas de peaje.

JP Morgan Infrastructure Investment Fund

JP Morgan es uno de los principales bancos de Wall Street. Está moviendo su mollero financiero para alinear fondos disponibles para la inversión en infraestructura. Se presenta solo al proceso de precualificación.

Citibank

Citibank, junto con la empresa española Abertis (ver más abajo) ganó la subasta de un esquema APP para apropiarse del usufructo de los peajes del Pennsylvania Turnpike. Afortunadamente para los ciudadanos de Pennsylvania, ellos cuentan con una legislatura independiente, que detuvo el proyecto.

Posteriormente, Citi adquirió a Itínere Infraestructuras, S.A., otra compañía española especializada en la construcción, manejo y explotación de autopistas de peaje, y con la cual Citi se presenta emparejado a la licitación de la PR22.

Goldman Sachs y Abertis

Goldman Sachs, se sumergió en las orgías especulativas hipotecarias que provocaron que el sistema financiero mundial casi se viniera abajo; amasó enormes fortunas, y finalmente tuvo que ser rescatada por los contribuyentes de Estados Unidos. Ahora se está moviendo hacia el campo de la explotación de las infraestructuras productivas de países que se encuentran en crisis financieras, como efecto del descalabro mundial que ellos mismos provocaron. Se presentan emparejados con Abertis, la compañía española que explota el puente Teodoro Moscoso.

El segundo grupo está integrado por negocios colombianos, dominicanos y brasileños. Los más numerosos son los colombianos, basados en Medellín y Bogotá. Es evidente que son financieramente autosuficientes, pues no necesitan estar acompañados de instituciones bancarias de Wall Street, o de ningún otro centro de financiación. Son empresas de poca presencia pública. Si se les busca en la Internet, el resultado es nebuloso y limitado. Sus nombres son:

Companhia de Concessões Rodoviarias

Consorcio de capitales con base en Brasil. Uno de los desarrollistas de proyectos de infraestructura más grande de América Latina.

ICEIN, S.A.. y CONCAY, S.A.

Ambas están establecidas en Bogotá, pero no hay mucha más información disponible sobre los integrantes de esta pareja.

Consorcio Remix Development Group

Consorcio que mezcla capital y empresas colombianas y dominicanas.

Grupo ODINSA, S.A..

Empresa colombiana con sede en Medellín.

Entra en escena el Carso

En Puerto Rico reconocemos un tesoro natural nuestro como la región del Carso. Sobre la superficie de esta reserva natural se alojan miles de especies de árboles -cinco por cada metro cuadrado-, plantas y animales, muchas de las cuales son exclusivas de ese hábitat, algunas de ellas en peligro de extinción.

Por debajo de su superficie se encuentran fabulosas cavernas y fluyen ríos de inmensa belleza que se alimentan de los innumerables sumideros que, junto con los mogotes, componen la geografía de esta maravilla de la naturaleza caribeña.

El Carso contiene una de las reservas de agua más importantes de Puerto Rico. Esta provee agua a una cuarta parte de la población de Puerto Rico. Las leyes de la colonia impiden también la destrucción de mogotes para extraer los rellenos para cubrir los sumideros que se encuentran en el paso de esa carretera proyectada. Más que nada, la ley actual impide la construcción de mega hoteles, con sus mega campos de golf, sus mega piscinas, los mega centros comerciales, y los mega condominios que esperan construir cuando se trascienda la terrible crisis financiera y económica que le ha doblado las rodillas al capitalismo.

Los que invertirían sus capitales en la construcción de la extensión a la PR22 requieren que se les garantice tráfico, mucho tráfico que pague peajes. Por lo tanto, hay que sembrar el Carso de cemento para que la gente vaya y venga.

El Gasoducto de la muerte

El sistema de generación eléctrica ha ido consolidando una poderosa mafia de intereses privados que se lucra groseramente con la importación de petróleo para la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). El petróleo es muy contaminante, y su tendencia es a encarecerse, aún dentro de las fluctuaciones normales de la demanda y la oferta. El gobierno de Puerto Rico pretende construir un gasoducto desde Peñuelas-Arecibo-San Juan. Este tubo transportaría gas a las plantas de generación de Cambalache (Arecibo), Palo Seco (Toa Baja) y San Juan. El costo del mismo se estima en más de $350 millones.

Según el documento Evaluación del Gasoducto del Norte publicado el 17 de agosto por Casa Pueblo de Adjuntas (www.casapueblo.org), la construcción de este gasoducto de 146 kilómetros de largo sería un rudo golpe al ambiente y a la salud y seguridad de toda la población. Impactaría sobre 1,500 cuerdas de bosques; así como manantiales, cuencas hidrográficas, terrenos agrícolas, la zona del Carso y a más de cincuenta comunidades. Se estima que su construcción requerirá un movimiento de tierra sobre los ocho millones de metros cúbicos.

El Documento en cuestión refuta de manera convincente y con datos científicos cada uno de los planteamientos que el Gobierno y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) exponen como razones para la construcción del gasoducto, desde el argumento de bajar las tarifas, hasta el costo económico de dicha construcción.

Demuestra además, que no se trata de una transición energética, sino de una sustitución de un combustible no-renovable por otro no-renovable y por ende de mantener el mismo modelo de dependencia por combustibles fósiles, ambos con peligro de exclusividad, de un monopolio por otro. Añaden, muy acertadamente, que la gestión sería como cambiar del Cartel del Petróleo al Cartel del Gas.

De manera impactante, el Documento señala que el 70% del combustible necesario para la producción de energía en el país estaría bajo el control de un sólo suplidor en un sólo punto de descargue. Y ese suplidor es el Grupo Gas Natural-FENOSA. Veamos…

¿Quién es el Grupo Gas Natural-FENOSA?

Este Grupo, conocido desde el 2009 como Gas Natural-FENOSA es una multinacional energética líder del sector del gas en España e Iberoamérica; además es la cuarta compañía del mundo por volumen de gas transportado y uno de los principales operadores de ciclos combinados del mundo. En el 2009 adquirió a Unión FENOSA, tercera del mercado español y participante activa en los proyectos de privatización de energía en el mundo, incluyendo a Puerto Rico.

Este grupo posee una participación del 47.5% en la compañía Eco Eléctrica, localizada en Peñuelas, además del contrato de gestión de sus instalaciones y del derecho exclusivo sobre la entrada de gas natural en la Isla. Constituye el primer proyecto de generación eléctrica con gas natural de Puerto Rico y produce entre un 15% y un 17% de toda la energía eléctrica que se consume en la Isla. Tiene una planta de regasificación con un terminal de descarga que admite buques metaneros de hasta 140,000 metros cúbicos y dispone de un tanque de almacenamiento de 160,000 metros cúbicos. Esta planta (regasificación) es la única de este tipo que existe en Puerto Rico.

Así también, Eco Eléctrica produce agua potable para la AAA y agua desmineralizada que utiliza la Autoridad de Energía Eléctrica para generar vapor que facilita la producción de energía eléctrica.

Unión FENOSA en Guatemala A partir de 1998 la Unión FENOSA inició una serie de constantes abusos contra la población, que van desde cobros indebidos, cortes de suministros, intimidaciones y persecución de los dirigentes comunitarios que protestan contra la empresa. Es muy probable su participación en asesinatos de dirigentes populares que se oponían a su represiva actitud y a su presencia en el país.

Proceso de Internacionalización de Gas Natural-FENOSA: un verdadero monopolio

El proceso de internacionalización de este Grupo se inicia en 1992 en Argentina y el mismo ha continuado de manera acelerada por toda la América hispano-hablante, Europa, África y el Golfo Pérsico. En la mayoría de estos países el Grupo ha logrado monopolizar la distribución de gas, la operación de generación eléctrica y la construcción de plantas, utilizando, entre otras artimañas, subsidiarias y nombres distintos. Como ejemplo de esto, en Guatemala creó dos subsidiarias: Deocsa y Deorsa; y en Nicaragua, Disnorte y Dissur.

Ante lo dramático de la situación, el pueblo puertorriqueño comienza a despertar de su largo sueño embrutecedor y se está preparando para dar una de las batallas más decisivas de su historia contra el capital y sus agentes de Wall Street. Permanece fresca en su memoria las lecciones de Vieques y que si somos audaces y creativos podremos propinarle otra derrota al capital en el eslabón más débil del imperialismo.

El pueblo puertorriqueño le dice ¡No a Fortuño y su camarilla de guaynabitos! ¡No al Gasoducto! ¡No a las APP!


Apartado de correos 51498. 28080, Madrid.

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