Nidia Díaz

Yanquis, acuérdense de Abril…

Extraído de Granma Internacional

Domingo 18 de abril de 2010


La historia tiene sus caprichos los que al pasar el tiempo devienen símbolos. El 19 de abril de 1961 los cubanos vencimos en las arenas de Playa Girón la invasión mercenaria auspiciada y sufragada por el gobierno de los Estados Unidos que pretendió revertir el proceso revolucionario y cortar los primeros pasos de nuestro socialismo. Mientras celebrábamos la victoria, en Venezuela se cumplían 150 años de que los pobladores de la Provincia de Caracas reunidos en Cabildo iniciaran la gesta independentista que tiene continuidad en la triunfante Revolución Bolivariana.

Razones suficientes para que el imperio haya convertido en cruzada, al peor estilo medieval, la guerra contra Cuba y Venezuela y sean tan desmemoriados y obtusos que este 19 de abril, año del bicentenario independentista venezolano y víspera del 50 aniversario de su mayor derrota en Latinoamérica, convocaran desde el Instituto George W. Bush, en contubernio con ese engendro de la CIA que es Freedom House, un encuentro de “activistas por la libertad y los derechos humanos y expertos en Internet” con el objetivo de coordinar la estrategia para la guerra cibernética contra Cuba y Venezuela, además de Irán, Rusia, China y Siria, entre otros.

No quieren dejar cabos sueltos. La Administración Obama, por su parte, se ha lanzado con todo el viejo arsenal de la guerra fría en una demencial campaña contra ambas naciones y así evitar que se consume la indeseada para ellos nueva organización regional en la que no podrían estar presentes ni ejercer desde dentro su malsana política contra el movimiento nacional liberador que comienza a consolidarse y extenderse en su añorado traspatio. No soportan la idea de quedar excluidos.

De eso se trata. Esa es su actual prioridad. No dejar morir a la desprestigiada OEA e interrumpir a como dé lugar el nacimiento de la nueva organización regional. Para lograrlo están dispuestos, como siempre lo han hecho cuando algo les incomoda, a utilizar la fuerza bruta, los forceps para sacar la criatura y dejarla morir en un acto de eutanasia que más tarde justificarían con sus amigos del poder mediático pues saben que la criatura se desarrolla robusta y eso los asusta.

En esta ocasión andan tras la que se convertirá en una nueva organización hemisférica, nacida por la incapacidad y la genuflexión de la actual OEA pero el objetivo tiene largo alcance: acabar con la pesadilla e insomnio que significó para ellos la Revolución cubana desde aquella madrugada del 1ro. de Enero de 1959, con su ejemplo multiplicado y, ahora, van por Chávez, el líder de la Revolución Bolivariana, de esa Revolución que surge con las particularidades de Venezuela y que apuesta a un socialismo ecléctico con el agravante para el imperio que lo hace desde la posición de ser un país con enormes recursos naturales, poseedor de grandes yacimientos hidrocarburíferos, gasíficos y acuíferos, recursos que necesita Washington como el vampiro la sangre.

Al momento de redactar estas líneas, en la Isla irredenta y rebelde, jóvenes artistas e intelectuales de varias generaciones cantan a la Patria, porque en Cuba la independencia está irrenunciablemente ligada a la cultura y a ella acudimos cuando de defender nuestros principios socialistas, solidarios e internacionalistas se trata.

Mientras en la hermana Venezuela, — donde la justicia procesa a 8 agentes colombianos pagados para espiar con fines de sabotaje el sistema eléctrico de esa nación—, se preparan las fiestas por el bicentenario del inicio de la independencia en la que se realizará, además, una sesión especial y solemne de su Parlamento en la que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández será la oradora de orden, acto que coincide con una nueva Cumbre del ALBA cuyos mandatarios acompañaran a sus hermanos venezolanos en esta recordación y en nuevos empeños de cooperación multilaterales.

Por su parte, la titular del Departamento norteamericano de Estado, la halcona Hillary Clinton, movió a uno de sus peones hacia la región con el objetivo de amedrentar a los pocos timoratos con que cuenta y convertirlos en cabeza de playa contra el proceso liberador que se abre paso y consolida en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y otras naciones.

La gira por Latinoamérica que realiza el subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, comenzó tirando dardos envenenados contra Venezuela. Nada menos que en una Universidad colombiana el funcionario yanqui satanizó los convenios de defensa firmados por el mandatario Hugo Chávez Frías, y el premier ruso, Vladimir Putin. “Nos preocupa —dijo— Valenzuela, una lógica armamentista que podría considerarse como una cosa que podría violar la paz del continente (...) Es un tema que va mucho más allá de Venezuela. El principio debería ser: busquemos cómo bajar la carrera armamentista”.

La frase produciría risa si no estuviera cargada de cinismo y desvergüenza. Al representante de Washington le “preocupa” la diz que carrera armamentista en la nación bolivariana y lo expresa allí en el mismo territorio donde Estados Unidos tiene enclavadas siete bases militares como puntas de lanza contra las naciones vecinas indóciles a sus dictados, cuando tienen un portaviones haciendo maniobras con las Fuerzas Armadas de Perú y han revitalizado la Cuarta Flota que merodea provocadoramente por las aguas del Caribe. Y para que no faltara el ingrediente mediático, la agencia inglesa Reuters emitió un despacho en el que afirma que el objetivo del Premier ruso es reunirse “con los enemigos de Estados Unidos” al aludir sus encuentros con Chávez y Evo Morales, en Caracas.

Nada dice la Reuters —sería como pedir peras al olmo—, de la negativa norteamericana a vender los tradicionales aviones Hércules a pesar de que Venezuela los utiliza como medio de transporte y para labores de rescate. En lo que constituye un embargo dirigido desde el Norte tampoco el país andino puede comprar aviones caza a España por las presiones que Washington ejerce contra esa nación ibérica y algo similar sucedió con los aeronaves Tucano de Brasil porque tienen partes hechas en Estados Unidos. De eso no se habla.

Entretanto, el imperio continúa apostando al magnicidio, a la guerra sucia, al quebrantamiento del orden institucional, a la búsqueda de nuevos Pilatos entre las filas de las Fuerzas Armadas venezolanas, al desabastecimiento en busca del malestar de la población y, por supuesto, a crear un clima de ingobernabilidad. No resisten que crezca el prestigio de la Revolución Bolivariana y lidere un nuevo tipo de integración regional sin condicionamientos políticos ni ideológicos, sino que prime la solidaridad entre los pueblos.

Este 19 de abril, como ya nos referimos será en Dallas, Texas, el encuentro del Instituto George W. Bush contra Venezuela y aquellos que no le son afines. Asistirán como ya lo han anunciado miembros del Gobierno estadounidense y otras organizaciones vinculadas con la comunidad de inteligencia de Washington. No es ocioso recordar que fue allí donde esas mismas fuerzas pagaron a representantes de la mafia cubano-americana para asesinar al presidente John F. Kennedy cuando ya éste intentaba calladamente un acercamiento con la Revolución cubana. El lugar tiene cola.

Y, como suele sucederle al imperio, a sus lacayos y a los ridículos remanentes del colonialismo europeo, una vez más se equivocarán. Abril es el mes del año en el que más reveses han tenido frente a quienes no se cansarán nunca de luchar y defender la independencia, el decoro y la dignidad de la América Latina.

Un consejo: acuérdense de Abril… recuerden


Apartado de correos 51498. 28080, Madrid.

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